El Búnker del Capricho

El Búnker del Capricho fue el refugio secreto del bando republicano durante la Guerra Civil en Madrid.
El Parque de El Capricho es uno de los rincones más bellos de Madrid. Situado en el barrio de la Alameda de Osuna, este jardín histórico esconde entre su vegetación un testimonio clave de la Guerra Civil Española: el búnker del Capricho.
Este refugio subterráneo fue construido por la Segunda República Española para albergar al Estado Mayor del Ejército del Centro y hoy es una de las fortificaciones mejor conservadas de la contienda.
Orígenes del Parque de «El Capricho»
Antes de adentrarnos en la historia del búnker, es importante conocer el contexto del parque que lo alberga.
El Capricho fue mandado construir en 1784 por la duquesa de Osuna, María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel, como un espacio de recreo y esparcimiento aristocrático.
El objetivo del Capricho consistía en diseñar un espacio inspirador para las personalidades más ilustres de la época, encontrándose en su interior la antigua residencia palaciega de los duques de Osuna. Su diseño combina estilos francés, inglés e italiano, y en su interior se encuentran templetes, laberintos, estatuas y, por supuesto, el palacio.
Durante el siglo XIX, el parque vivió su época dorada, pero tras la desaparición de la Casa de Osuna en el siglo XX, cayó en el abandono hasta que el Ayuntamiento de Madrid lo adquirió en 1974 y comenzó su restauración.
Madrid en la Guerra Civil y la defensa republicana
Cuando estalló la Guerra Civil Española en 1936, Madrid se convirtió en uno de los escenarios clave del conflicto.
Durante la Batalla de Madrid (noviembre de 1936), la ciudad resistió los ataques del ejército sublevado liderado por el general Franco. La capital quedó dividida en sectores defensivos y se reforzaron las infraestructuras para resistir bombardeos y ofensivas terrestres.

El búnker del Capricho recibió el nombre en clave de «Posición Jaca».
En este contexto, la Junta de Defensa de Madrid decidió trasladar el Estado Mayor del Ejército Republicano, dirigido por el general José Miaja, desde los sótanos del Ministerio de Hacienda a un lugar más seguro. Este refugio subterráneo fue edificado junto al Palacio de El Capricho, elegido por su ubicación estratégica, sus buenas comunicaciones y el arbolado que ofrecía un excelente camuflaje frente a ataques aéreos.
El búnker fue construido en 1937 a pico y pala por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército Republicano. Si has tenido la ocasión de ver algún otro búnker de la Segunda Guerra Mundial por Europa, podrás comprobar que su estructura es un claro ejemplo de la arquitectura militar de la época.



El búnker del Capricho se encuentra a 15 metros bajo tierra, lo que lo hacía resistente a los bombardeos aéreos, y sus muros de hormigón tienen un grosor de un metro. Tiene una superficie de unos 2.000 metros cuadrados y está compuesto por varias salas, incluyendo dependencias de mando, salas de comunicaciones, dormitorios, almacenes que en total podrían albergar unas a 200 personas.
Contaba con un sistema de ventilación que permitía extraer el aire contaminado ante un ataque químico mientras se introducía oxígeno del exterior. En cuanto al suministro de agua, la sala de máquinas contaba con unas bombas que, en caso de inundación, permitían extraer el agua del arroyuelo que circula a la altura del búnker, sirviendo también para dotar de agua potable a la instalación militar.
Además, cuenta con varias salidas semiocultas que permitían la evacuación en caso de emergencia. Estas salidas se encuentran casi mimetizadas con el entorno: una colina artificial creada con la tierra extraída del vaciado previo a la construcción.
El diseño del búnker tenía como objetivo garantizar la seguridad de los altos mandos en caso de ataque, así como permitir la comunicación con otras posiciones republicanas.
El Búnker del Capricho en la Defensa de Madrid
Aunque quedó preparado a tiempo, el Búnker del Capricho nunca llegó a utilizarse.
El general Miaja y su equipo dirigieron la estrategia de defensa de Madrid desde el Palacio del Capricho, que se convirtió en un centro neurálgico de operaciones donde se planificaron acciones militares clave para frenar el avance franquista en la capital.
Uno de los momentos más críticos ocurrió durante la Batalla del Jarama (febrero de 1937) y la Batalla de Guadalajara (marzo de 1937), donde las tropas republicanas lograron frenar el intento de cerco a Madrid. Las decisiones tomadas en El Capricho fueron fundamentales para la resistencia de la ciudad.

Sin embargo, con el avance del conflicto y la caída de Madrid en marzo de 1939, el búnker quedó abandonado y cayó en el olvido durante décadas.
No fue hasta el siglo XXI cuando se empezó a valorar su importancia histórica y se realizaron trabajos de restauración. Recientemente el Ayuntamiento de Madrid ha abierto el búnker al público con visitas guiadas, lo que ha permitido a los madrileños y visitantes conocer este testimonio de la Guerra Civil.
Hoy en día, el búnker del Capricho es una de las pocas estructuras de la Guerra Civil que se conservan prácticamente intacta en la ciudad. Su apertura al público ha despertado un gran interés, ya que permite explorar la historia del conflicto desde una perspectiva más tangible.
Cómo visitar el Búnker del Capricho
El Ayuntamiento de Madrid ofrece visitas guiadas pero las plazas son muy limitadas.
Para visitar el búnker del Capricho, es necesario realizar una reserva online previa debido a la alta demanda y al número limitado de plazas. Las visitas guiadas, organizadas por el Ayuntamiento de Madrid, tienen una duración aproximada de una hora y ofrecen una visión detallada de la historia y las características del refugio.
Te recomiendo consultar frecuentemente la página web oficial de Pasea Madrid para obtener información sobre los nuevos horarios y la cantidad de plazas. Durante el proceso de inscripción online puedes reservar una entrada al búnker del Capricho para ti y un acompañante.

El búnker del Capricho es un vestigio de la Guerra Civil que ha permanecido oculto durante décadas, pero que hoy se ha convertido en un testimonio histórico de la resistencia madrileña. Su conservación y reciente apertura al público nos permiten conocer de primera mano cómo fue la organización militar republicana y la importancia que hubiese tenido esta posición militar en el conflicto en caso de haberse llegado a utilizar.
Si te interesa la historia de la Guerra Civil y quieres descubrir un rincón casi desconocido de la ciudad, no dudes en visitar el búnker del Capricho. Un viaje al pasado que te hará comprender mejor los acontecimientos que marcaron a Madrid en uno de sus periodos más convulsos de nuestra historia.