Malinche: el musical y la historia detrás del personaje

Desde su estreno en Madrid en 2022, el musical Malinche, creado por Nacho Cano, ha generado gran expectación y debate. Con más de 500.000 entradas vendidas, la obra combina música, danza y efectos visuales para narrar la historia de Malinalli, más conocida como «La Malinche», la mujer indígena que acompañó a Hernán Cortés en la conquista de México.
Sin embargo, más allá del espectáculo, Malinche ha despertado controversia por su interpretación de los hechos históricos.
Mientras algunos lo consideran un homenaje a una figura clave en el nacimiento del México mestizo, otros lo critican por ofrecer una visión demasiado edulcorada de la conquista, entre los que me incluyo, pero ¿quién fue realmente La Malinche y qué papel jugó en la caída de los mexicas?
¿Quién fue La Malinche?
Malinalli, más tarde bautizada como Marina, nació a finales del siglo XV en una familia noble de un pueblo nahua. Tras la muerte de su padre, su madre se volvió a casar y, según algunas versiones, la entregó como esclava para que su medio hermano heredara el poder.
Después de pasar un tiempo en manos de los mayas, fue entregada como tributo a los españoles en 1519, tras la batalla de Centla. Pronto, Hernán Cortés descubrió que Malinalli tenía un talento excepcional: hablaba tanto náhuatl como maya, lo que le permitió servir de intérprete junto a Jerónimo de Aguilar, un español que había naufragado años antes y aprendido la lengua maya.

Con el tiempo, Malinche aprendió español y se convirtió en la principal mediadora entre los conquistadores y los pueblos indígenas.
Su papel fue mucho más que el de una simple traductora. La Malinche ayudó a Cortés y sus hombres a negociar alianzas con pueblos que estaban sometidos al dominio mexica, como los tlaxcaltecas. Esta habilidad fue clave para la victoria española, ya que permitió que un pequeño ejército conquistara un imperio vasto y poderoso.
La conquista de México: el choque entre dos mundos
Cuando Hernán Cortés desembarcó en las costas del actual Veracruz en 1519, el Imperio mexica dominaba gran parte de Mesoamérica bajo el gobierno de Moctezuma II. Sin embargo, su dominio se sostenía sobre un sistema de tributos y sometimiento militar, lo que generaba resentimiento entre muchos pueblos indígenas.
Aprovechando estas tensiones, Cortés logró formar una coalición con los totonacas y, más tarde, con los tlaxcaltecas, quienes se convirtieron en sus más fieles aliados.
Con su ejército reforzado, marchó hacia Tenochtitlán, la capital mexica, donde Moctezuma lo recibió con grandes honores. Según algunas crónicas, el emperador creyó que los españoles eran enviados del dios Quetzalcóatl, lo que facilitó la entrada de los conquistadores en la ciudad, versión que actualmente se critica.

Sin embargo, la relación entre los mexicas y los españoles se deterioró rápidamente. Cortés tomó prisionero a Moctezuma y lo utilizó como gobernante títere, pero en su ausencia, Pedro de Alvarado ordenó la matanza del Templo Mayor, lo que desató la rebelión de los mexicas.
En la Noche Triste (30 de junio de 1520), los españoles intentaron huir de Tenochtitlán, pero fueron atacados y sufrieron grandes pérdidas.
Tras reorganizarse y recibir refuerzos, Cortés lanzó el asedio final contra Tenochtitlán en mayo de 1521.
La ciudad, debilitada por la viruela y la falta de suministros, cayó en agosto de 1521. Cuauhtémoc, el último tlatoani (figura similar a nuestros reyes), fue capturado, marcando el fin del Imperio mexica y el inicio de la dominación española en México.
El legado de La Malinche y Hernán Cortés
Para muchos, el hijo de Hernán Cortés y La Malinche supuso el inicio del mestizaje.
Después de la conquista, La Malinche acompañó a Cortés en varias expediciones y tuvo un hijo con él, Martín Cortés, considerado uno de los primeros mestizos de la historia de México.
Sin embargo, la figura de Malinche ha sido interpretada de distintas maneras a lo largo del tiempo.
Para algunos, es la gran traidora que ayudó a los españoles a someter a su propio pueblo. Para otros, fue una víctima de las circunstancias y una mujer que usó su inteligencia para sobrevivir en un mundo dominado por hombres.
No obstante, su papel como madre de uno de los primeros mestizos la convierte en un símbolo del nacimiento de una nueva identidad cultural: el mestizaje.
Este mestizaje, fruto del encuentro entre Europa y América, no solo transformó la población, sino que también dio origen a una rica mezcla de tradiciones, lenguas y creencias.
Hoy, más de 500 años después, la historia de La Malinche sigue siendo objeto de debate, y el musical de Nacho Cano reaviva la conversación sobre su legado y la compleja relación actual entre España e Hispanoamérica.
En los últimos años, la figura de Hernán Cortés ha sido objeto de intensos debates y reevaluaciones. Mientras algunos lo consideran un estratega brillante y pieza clave en la formación del México moderno, otros lo ven como símbolo de la opresión, la violencia colonial e incluso del genocidio.
Esta dualidad ha llevado a que, en ciertos círculos, se cuestione su legado e incluso se promueva su «cancelación» sobre la narrativa histórica oficial, al igual que ocurre con Cristóbal Colón.
Una experiencia completa en el Templo Canalla
Al visitar el musical, puedes pasar un rato agradable en el Templo Canalla, un espacio anexo donde los espectadores podemos prolongar la experiencia con gastronomía mexicana, música en directo y ambientación inspirada en la fusión entre la cultura prehispánica y la española.
Este concepto busca sumergir al público en el universo de Malinche más allá del musical, convirtiendo la visita en una experiencia completa.
El éxito del espectáculo en Madrid ha llevado a Nacho Cano a anunciar que Malinche pronto se presentará en México. Aunque aún no se han revelado fechas exactas, esta expansión marcará un hito, llevando la historia de La Malinche al país donde su legado sigue siendo un tema de gran debate.