Picasso en la Academia de Bellas Artes de Madrid

Su relación con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid marcó una etapa crucial en su formación artística y en el desarrollo de su estilo único.
Pablo Ruiz Picasso es reconocido como uno de los artistas más influyentes del siglo XX. Su relación con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid marcó una etapa crucial en su formación artística y en el desarrollo de su estilo único.
Es por eso que la Academia ha tenido a bien organizar una exposición para conmemorar su paso por Bellas Artes aprovechando la celebración del Año Picasso.
Llegada a Madrid del joven Picasso
Desde una edad temprana, Picasso mostró un talento excepcional para el dibujo y la pintura.
Su padre, José Ruiz Blasco, también pintor y profesor de arte, reconoció rápidamente las habilidades de su hijo y lo alentó en su desarrollo artístico. Tras una breve estancia en la Escuela de Bellas Artes de La Coruña y posteriormente en la de Barcelona, donde ingresó a la edad de 13 años, Picasso decidió ampliar sus horizontes artísticos en la capital española.
En 1897, con tan solo 16 años, Picasso se trasladó a Madrid e ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, una de las instituciones más prestigiosas de la época para la formación de artistas. La Academia ofrecía un entorno académico riguroso, centrado en el estudio de las técnicas clásicas y en la copia de las obras de los grandes maestros.
Sin embargo, el joven Picasso mostró poco interés por la educación formal y rara vez asistía a clases, prefiriendo pasar su tiempo en el Museo del Prado, donde estudiaba y copiaba las obras de artistas como El Greco, Goya y Velázquez.

¿Quién le iba a decir que acabaría, de alguna manera, dirigiendo el Museo del Prado?
La admiración de Picasso por los maestros españoles tuvo una influencia significativa en su obra. El dramatismo y la expresividad de El Greco, la maestría en el uso del color de Goya y la habilidad de Velázquez para capturar la realidad se reflejan en las primeras obras de Picasso.
Aunque su estancia en la Academia fue breve y su asistencia irregular, este período en Madrid le permitió profundizar en el arte clásico y sentar las bases para su evolución artística posterior.
La exposición «Picasso: rostros y figuras» en la Real Academia de Bellas Artes
La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en colaboración con la Fondation Beyeler, ha organizado la exposición «Picasso: rostros y figuras».
La muestra reúne 58 obras del artista malagueño, incluyendo pinturas, esculturas, dibujos y estampas, procedentes de ambas colecciones. La exposición ofrece una perspectiva representativa de la extensa producción de Picasso, desde el protocubismo hasta sus últimas creaciones, destacando su interés por la representación de cuerpos y rostros.


Entre las obras destacadas de la exposición se encuentran siete pinturas y dos esculturas de la Fondation Beyeler, así como 45 estampas, tres dibujos y una escultura de las colecciones de la propia Academia.
Estas piezas ilustran la evolución de Picasso en la representación de la figura humana, desde sus primeras experimentaciones hasta sus interpretaciones más abstractas y expresionistas.
El legado de Picasso en la Academia
La relación de Picasso con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando no se limitó a su etapa formativa. En 1971, la Academia le nombró Académico Honorario, reconociendo su contribución al arte contemporáneo y su influencia en generaciones posteriores de artistas. Esta exposición en pleno 2022 reafirma esta conexión, permitiendo al público apreciar la evolución de su obra y su legado perdurable en la historia del arte.
El paso de Pablo Picasso por la Academia de Bellas Artes fue un capítulo esencial en su formación y desarrollo artístico.
Aunque su estancia en la Academia fue breve y su asistencia irregular, la influencia de los maestros españoles y su estudio en el Museo del Prado sentaron las bases para su evolución artística.
La exposición «Picasso: rostros y figuras» celebra esta conexión, ofreciendo una visión integral de su obra y destacando su legado en la historia del arte español.